domingo, 31 de enero de 2021

LENGUA

TEORÍA DETERMINANTES

http://roble.pntic.mec.es/~msanto1/lengua/1determi.htm#m3

 

Este texto no  tiene determinantes. Añade los que consideres que son necesarios para poder entender el texto.:

 

playa sorpresa


No había nadie en playa que no hubiera oído hablar de Pinzaslocas, terror de pulgares,  cangrejo más temido de lado mar. año turista despistado se llevaba buen pellizco que le quitaba ganas de volver. Tal era miedo que provocaba en bañistas, que a menudo se organizaban para intentar cazarlo. Pero cada vez que creían que lo habían atrapado reaparecían pellizcos días después, demostrando que habían atrapado cangrejo equivocado.

Caso es que Pinzaslocas solo era cangrejo con muy mal carácter, pero muy habilidoso. Así que, en lugar de esconderse y pasar desapercibido como hacían cangrejos, él se ocultaba en arena para preparar ataques. Y es que Pinzaslocas era poco rencoroso, porque de pequeño niño le había pisado pata y había perdido. Luego le había vuelto a crecer, pero como era más pequeña que demás,  vez que miraba sentía muchísima rabia.

Estaba recordando maldades de bañistas cuando descubrió siguiente víctima. Era pulgar gordísimo y 

brillante, y dueño apenas se movía. ¡Qué fácil! así podría pellizcar con fuerzas. Y recordó pasos: 

asomar, avanzar, pellizcar, soltar, retroceder y ocultarse en arena de nuevo. ¡A por él!

Pero algo falló. Pinzaslocas se atascó en cuarto paso. No había forma de soltar pulgar. pellizco fue tan fuerte que atravesó piel y se atascó en carne. ¿Carne? No podía ser, no había sangre. Y Pinzaslocas lo comprendió todo: ¡había caído en trampa!

Pero como siempre Pinzaslocas estaba exagerando. Nadie había sido tan listo como para prepararle trampa con pie falso. Era pie falso de Vera, niña que había perdido pierna en accidente cuando era pequeña. Vera no se dio cuenta de que llevaba Pinzaslocas colgado de dedo hasta que salió agua y se puso a jugar en arena. niña soltó cangrejo, pero no escapó porque estaba muerto de miedo. Vera descubrió entonces pata pequeñita de Pinzaslocas y sintió pena por él, así que decidió ayudarlo, preparándole casita estupenda con rocas y buscándole bichitos para comer.

¡Menudo festín! niña sí sabía cuidar a cangrejo. Era alegre, divertida y, además, lo devolvió mar antes de irse.



 

 

 

 TEXTO PARA EL CONTROL DE SUFIJOS Y PREFIJOS.


Vista en conjunto, aquella tarde mi familia no ofrecía un aspecto demasiado atractivo, pues el clima reinante había traído consigo la habitual serie de males a que éramos propensos. A mí, tirado en el suelo mientras etiquetaba mi colección de conchas, me había provisto de un catarro que parecía haberme fraguado en el cráneo, obligándome a respirar estertóreamente por la boca abierta. Para mi hermano Leslie, arrebujado con expresión ceñuda junto al fuego, llegó una inflamación interna de oídos, que le sangraban lenta pero persistentemente. A mi hermana Margo le había deparado un surtido fresco de acné sobre su rostro ya de antes moteado como un velo de puntitos rojos. Para mi madre hubo un opulento y burbujeante resfriado, sazonado con una pizca de reuma. Solo mi hermano mayor Larry se mantenía ileso, pero suficientemente irritado a la vista de nuestros alifafes.


Gerald Durrell, Mi familia y otros animales, Alianza Editorial. 

 

 


 

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